Orgasmo femenino, ¿nuestro gran desconocido?

Algo estamos haciendo bien cuando hablar abiertamente de la masturbación femenina, o simplemente del placer de la mujer en un entorno familiar o social no resulta descabellado. Hace apenas una década esto parecía totalmente impensable. Los tabúes, prejuicios y mitos alrededor de la sexualidad, así como la falta de educación o el machismo instaurado en la sociedad habían actuado como grandes trabas para lograr otorgarle la importancia que requería.

En estos últimos meses, la popularidad de juguetes sexuales para la mujer, para su propio disfrute, han sido el mejor ejemplo de este notable cambio. Según el comparador de precios de idealo.es, durante este primer trimestre del año -que ha coincidido con los meses de confinamiento total en nuestros hogares-, las mujeres han liderado compra de productos sexuales en nuestro país (responsables del 65% de la demanda). Una idea que viene a refirmar este nuevo escenario en el que ya no da miedo, ni pudor, hablar sin tapujos del placer de la mujer tanto en solitario como en pareja.

Pese a ello, sigue siendo necesario dar visibilidad a temas tan importantes y tantas veces relegados a un segundo plano en favor del sexo masculino como es el caso del orgasmo femenino. Un concepto tan importante como desconocido al que le rodean múltiples mitos que merece la pena desvelar.

Ese pico sensorial de placer intenso, ese momento de máxima felicidad, de subidón de energía, de “fuegos artificiales” se logra gracias a la estimulación del clítoris, principal responsable del orgasmo femenino pero no el único. El cerebro también juega un papel principal en estos segundos y no siempre le hemos dado la importancia necesaria.

Este efímero placer tiene un efecto notable a favor del bienestar y el mejoramiento de la salud de la mujer y es que a pesar de ser desarrollado en un breve periodo de tiempo, la liberación de hormonas y el mecanismo que este increíble proceso abarca son capaces de disminuir múltiples efectos contraproducentes. “El orgasmo, y la sexualidad en su conjunto, trascienden el plano físico y el disfrute y están fuertemente conectados con nuestro lado emocional. Más allá del placer conseguir este clímax tiene mucho que ver con cómo nos sentimos internamente”, apuntan el equipo de sexólogos y psicólogos de la app ifeel que recomiendan no obsesionarse con alcanzarlo en cada relación sexual. “La obtención de placer es uno de los pilares del sexo, pero reducir esta obtención al orgasmo es igual de inadecuado que reducir los objetivos del sexo a la obtención de placer, perdiendo de vista la comunicación, la vinculación, la sensualidad”, apuntan.

A pesar de los grandes estudios que han sido realizados en las últimas décadas y la multitud de información a la que podemos acceder sobre el tema, la brecha entre orgasmo masculino y femenino sigue existiendo. ¿Podremos acabar con ella a corto plazo?




Fuente: Leer Artículo Completo