Lo que sí y lo que no debes hacer al lavarte el pelo para evitar el encrespamiento y presumir de una melena envidiable

La melena, al igual que el rostro, son los grandes mimados de cualquier rutina de belleza. Ambos son nuestra primera carta y su acompañamiento diario resulta imprescindible a la hora de mantenerlos intactos. Así, del mismo modo que sabes perfectamente cuál es el orden correcto para aplicar las cremas, también deberías llevar a rajatabla estos consejos de experto para lavar bien el pelo siempre que lo hagas.

Seguirlos fielmente, podría acabar con esos problemas por los que a tantos champús has condenado: se te ensucia el pelo con mirarlo, no te libras del encrespamiento ni con los mejores sérums capilares, no te crece porque se te rompen las puntas, lo tienes seco y apagado… ¿Te lavas correctamente el cabello en cada ducha? Puede que lo estés haciendo mal… Juan Diego Teo, Hair Designer & Makeup Artist en Tacha Beauty y el peluquero de confianza de las famosas, nos da las claves para no cometer ningún error en el intento.

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La temperatura del agua importa

No es un mito. Que el agua esté demasiado caliente puede alterar la fina piel del cuero cabelludo, provocando caspa, sebo o encrespamiento. “A la hora de lavarte el cabello, intenta que el agua, no esté demasiado caliente, ya que las altas temperaturas pueden trastornar el PH de tu cuero cabelludo y pueden ocasionar un cuero cabelludo graso u otro tipo de alteraciones. El agua debe de estar templada en todo momento”, explica el estilista.

Su truco implacable para un acabado perfecto, dar un último toque de agua fría: “Al finalizar siempre aconsejo terminar con agua fría, no es por el mito del cabello con mas brillo, si no que al haber un cambio de temperatura brusco, activamos la circulación, por lo tanto creamos una mejora en el riego sanguíneo para nuestro cuero cabelludo”, asegura Juan Diego.

Cómo aplicar el champú

Emulsionar el champú y repartirlo bien por toda la cabeza también es esencial. Pero lo que queda terminantemente prohibido es frotar. “No frotes con las uñas en el cuero cabelludo (ten en cuenta que es parte de piel de nuestro cuerpo), ya que lo podemos irritar y ocasionar alteraciones e incluso infecciones. Hazlo con las yemas de los dedos masajeando suavemente y con movimientos circulares, repartiendo el bien el producto”.

En cuanto al resto de la melena, ocurre exactamente lo mismo: “¡Por favor! NO frotes el cabello, ya que al frotar, estás abriendo las escamas (la cutícula) de la fibra capilar y con ello vas a obtener un cabello más rugoso y áspero provocando un cabello más encrespado y favoreciendo la pérdida de color e hidratación”, advierte el peluquero argumentando que no es necesario, ya que el largo de la melena no coge sebo, solo malos olores. “No es necesario frotar, ya que el sebo del cuero cabelludo no reside en la fibra capilar, solamente coge malos olores, humo, etc. Por lo tanto, con el propio champú que baja del cuero cabelludo, extiéndelo hacia las puntas haciendo presiones sin friccionar”.

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Cómo secarlo nada más salir de la ducha

Por mucho que hayamos seguido una buena práctica a la hora de lavar el pelo, si el secado no se realiza correctamente, nada habrá servido. El primer paso nada más salir de la ducha… “No frotes con la toalla al quitar la humedad del cabello, estás alterando la fibra capilar, provocando el encrespamiento y definitivamente estropeando el cabello. Absorbe toda la humedad presionando con una toalla”, mantiene Juan Diego. Y para terminar, si se puede evitar el secador mucho mejor. Si no, “intenta no hacerlo con la temperatura demasiado alta, ya que las altas temperaturas resecan el cabello. Tampoco abuses de secarlo muy a lo loco, para evitar los enredos”. ¡Lista para presumir de melenaza esta temporada!

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