Bibiana Fernández: "No contemplo la vida en pasado. si miro atrás lo hago con alegría, sin rencores"

Nadie mejor que Bibiana Fernández para entender que la vida es una noria. Empezó su carrera artística en la revista y ahora vuelve al género con el espectáculo ‘La última tourné’ que, tras rodar por España, llega a Madrid para alegrar el cuerpo en tiempos de tristeza generalizada. Junto a Mario Vaquerizo, Alaska y Manuel Banderas, Bibiana se entrega al completo, que no es mujer de andarse con medias tintas.

Hoy Corazón ‘La última tourné’ (obra de Félix Sabroso, ahora en el Teatro Calderón) suena a despedida. ¿Se lo está pensando?

Bibiana Fernández Aunque suene a eso te diré que es el principio. Toda despedida es empezar de nuevo y por eso las mujeres de esta obra se enfrentan al fin de una época, en los 80, cuando ya se atisba la Barcelona Olímpica y la expo de Sevilla y eso hace que cambien los gustos y se refleja la influencia de otros espectáculos que en esos años triunfaban con montajes muy salvajes (supongo algo al estilo de la Fura del Baus) frente a la clásica revista. España cambiaba y nosotros también, de ahí que cuando viajamos veamos tantos puentes de Calatrava por distintas ciudades siendo nuestra referencia anterior los hermanos Calatrava. Vamos, que es el final para reiniciarnos.

H.C. Con este montaje completa el círculo a su biografía artística, dado que sus comienzos fueron, precisamente, en la revista junto a Juanito Navarro en esos inolvidables años 80.

B.F.Es verdad que empecé en la revista y desde ahí no he parado de hacer cosas, musicales o no, aunque la revista en concreto me trae muchos recuerdos. Evidentemente, el género como tal ya no existe y por eso este montaje es como una sátira de lo que era ese mundo.

H.C. Regresan con todas las medidas sanitarias para que podamos ir tranquilos al teatro en pandemia. En su caso ¿cómo está viviendo esta situación?

B.F.Con mucha paciencia. Con 66 años y todo el camino que he recorrido, tanto en lo personal como profesional, si a esta edad, por ansiosa que sea, no hubiera sido capaz de desarrollar un poco de paciencia estaría perdida. He pasado por todo lo habido y por haber: rupturas con la sociedad, con la familia, con cambios de fronteras, de identidad… Ahora tengo la capacidad de ser consciente de que pertenezco a la especie humana y que hay un compromiso con una misma y con la gente que te rodea. Es el momento de remangarse y tirar hacia adelante.

H.C. Sin embargo, la dureza generalizada de 2020 en su caso particular sería una excepción. Diría que no le ha ido tan mal.

B.F.Soy afortunada. Bueno, siempre lo he sido y especialmente en estos momentos con una vida tan difícil. En la actualidad hay hambre, y eso es algo que solo el que lo ha sentido sabe lo que supone. Yo lo viví durante mi tiempo en la isla (Supervivientes) y te aseguro que es tremendo. También está el hambre por la gente que te rodea y es muy complicado todo, de ahí que crea que para nada me pueda quejar.

H.C. Tiene trabajo y encima una casa perfecta para pasar el confinamiento. Se mudó justo antes del encierro.

B.F. Esa casa me ha salvado la vida. Me cambié porque el propietario del piso que alquilaba en Madrid lo necesitaba y menos mal que adelanté la mudanza para que no coincidiera con la gira. Eso hizo que me pillara allí el confinamiento. Luego tengo a mi familia, mis tres perros, que son mi vida. Puedo hacer de todo menos estar sin ellos.

H.C. Por otra parte, tengo entendido que solucionó sus asuntos económicos tras sus problemas con Hacienda.

B.F. Dinero no tengo mucho, pero suficiente para vivir.

H.C. Solo le falta un amor de pareja…

B.F. Amor me sobra con mi gente, pero en el sentido de pareja ni tengo ni lo concibo.

H.C. No me diga que se ha retirado.

B.F. El amor no es algo de lo que te puedas retirar o apuntar. Es como si te pilla un coche un día. No se evita, no es un carné que rompes. Si militas en la vida todo puede suceder. Lo que ocurre es que estamos en un tiempo muy duro y toda mi energía está volcada en mi trabajo, mis perros, mi casa y mi mundo. Esa son mis prioridades y no creo que sea tiempo de ir a buscar el amor. Ni por edad ni por pandemia. Nada ayuda pero si tiene que pasar pasará.

“No es tiempo de ir a buscar el amor. Ni por edad ni por pandemia”

H.C. ¿Cuánto hace de la última vez que pasó?

B.F. No hace tanto tiempo. Menos del que crees. Pero soy discreta.

H.C. ¿Le gustaría haber tenido hijos?

B.F. No, porque eso tuvo su tiempo y pasó. No contemplo la vida en pasado. Si miro atrás lo hago con alegría, pero sin rencores. Cada cosa tiene su momento y cuando se te pasa el arroz sigues hacia delante. Además, sin una familia en la que apoyarme tengo la preocupación de qué pasaría con mis perros en caso de que me ocurriera algo. No quiero imaginar esa responsabilidad con unos hijos. Es más, yo sería de esas madres que no dejarían a sus niños llorando a las puertas de un colegio. Sería incapaz incluso aunque tuvieran 20 años. Por eso creo que no hubiera sido una buena madre.

H.C. ¿De quién se acuerda en el estreno?

B.F. De todos los ausentes.

H.C. ¿Es muy creyente?

B.F. En eso sí. En otras cosas no lo tengo tan claro pero sí siento mis seres a mi lado. Es como el amor. No es una cuestión de fe sino de sentimiento.

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